Podríamos afirmar que toda experiencia se impone y el ser la integra a través de estructuras recurrentes. De allí la repetición que a distintas escalas nos revela un orden fractal que subyace a la realidad.
Si bien la ciencia aún no ha logrado explicar plenamente el devenir de las cosas, la regularidad de los fenómenos nos permite aproximarnos a ese mundo donde el patrón precede al significado.





