¿Cuándo acudir al psicoanalista?
(1) Desde la infancia, cuando aún no hay habla articulada. Esto es un infante: un sujeto que todavía no dispone plenamente de la palabra. La palabra "infante" proviene del latín infans, que significa literalmente "el que no habla", (sin fonemas). Se trata de alguien que aún no posee una voz propia en el lenguaje y que, por lo tanto, se encuentra inicialmente determinado por la palabra de los otros. En esa condición de dependencia simbólica se constituye un padecimiento subjetivo que, muchas veces, se repite de manera persistente a lo largo de la vida.
(2) Particularmente, esto puede apreciarse en los grupos de fuerzas armadas, donde uno de los componentes fundamentales de la obediencia consiste en la mutilación del lenguaje de los soldados. ¿Qué son estos sujetos sin voz sino instrumentos al servicio de otros?
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(3) Con el psicoanálisis, el sujeto adquiere un lenguaje propio. Y cuando hablamos de lenguaje, hablamos de comunicación con los otros. Observe la relación de un niño con su madre. A partir de esta díada madre-hijo, es decir, del lenguaje materno que opera sobre el cuerpo del cachorro humano, el paciente obtiene el material necesario para leer y comprender su padecimiento.
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(4) El lenguaje materno constituye la psicología del sujeto. Por la palabra enfermamos, pero también por la palabra podemos curarnos. Por ello, la lengua materna resulta decisiva, ya que determina al futuro sujeto del lenguaje en su inserción social. El psicoanálisis es la herramienta que facilita la salida de esa minoría de edad subjetiva, permitiendo un acceso cada vez más amplio al goce y al uso del lenguaje.
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(5) Recuerde que pensamiento y habla se encuentran siempre unidos. El sujeto piensa con palabras, y de fonemas está constituido el cuerpo mismo del pensar que luego se traduce en lo social. En efecto, es el psicoanálisis el que posibilita la entrada del sujeto en el lazo social por medio del lenguaje. Por ello, resulta importante acudir a tiempo al analista, antes de enfermar por falta de palabras.
(6) ¿Hay algo que insiste en tu vida y te hace sufrir?
- Dolor emocional.
- Dificultad para encontrar trabajo.
- Problemas laborales o insatisfacción profesional. El sufrimiento en el trabajo.
- Dificultad para conciliar la vocación, el deseo y las exigencias económicas.
- Dificultades para afrontar el fracaso, frustración y límites de la realidad.
- Falta en la autoestima, inseguridad o sentimientos de insuficiencia.
- Situaciones de violencia, maltratos, vínculos destructivos.
- Duelo por la pérdida de seres queridos o dificultades para elaborar una pérdida.
- Angustia ante la muerte propia o de personas significativas.
- Crisis subjetivas, pérdidas o momentos de incertidumbre.
- Dolor por la traición en la confianza, deslealtades.
- Ansiedad, inhibiciones, timidez, ataques de pánico.
- Trastornos del sueño o dificultades para dormir.
- Repetición de situaciones, elecciones o conflictos que no lográs comprender.
- Dificultad en la comunicación.
- Dificultad para establecer o sostener vínculos afectivos.
- Sentimientos de soledad, rechazo o falta de reconocimiento.
- Conflictos familiares persistentes.
- Dificultades en la crianza de los hijos.
- Problemas y conflictos propios de la adolescencia.
- Adopción, filiación, identidad y pertenencia.
- Dificultades vinculadas con la sexualidad, el deseo o el disfrute.
- Embarazo, maternidad o paternidad.
- Separaciones, rupturas amorosas o dificultades para encontrar pareja estable.
- Dificultad para tomar decisiones importantes.
- Estrés, agotamiento emocional o cansancio persistente.
- Malestar físico sin causa médica evidente (enfermedades sin fiebre o lesión).
- La jubilación y las transformaciones subjetivas asociadas a esta etapa.
- Acontecimientos o cambios vitales que, sin haber sido plenamente elaborados, continúan produciendo efectos en el presente.
- Transiciones significativas de la vida: infancia, adolescencia, juventud, adultez o vejez.
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ILLEX
Illex es la grieta.
Donde el sentido se cierra,
algo queda fuera.
No es ley:
es resto.
El sujeto emerge
donde el discurso falla.
cf
AYUDA
Ante estas situaciones y otros malestares y dudas,
consulte a su psicoanalista.
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