(6) Pongamos por caso la violencia. Esta no solo se manifiesta a nivel macro, como en los conflictos entre países vecinos, sino también a nivel micro, por ejemplo, entre vecinos de un mismo barrio o edificio, en las relaciones de trabajo o, más específicamente, en las dinámicas de poder establecidas entre empleados y empleadores, jefes y subalternos, oficiales y suboficiales, ricos y pobres.
(7) En todos estos casos, la violencia es siempre transversal. Oblicua, obtusa, fractal. Y, por atravesar todos los estratos sociales —es decir, al no estar limitada a una clase social específica—, podemos entonces hacer un análisis como
fenómeno complejo.
(8) Se elaboró un gráfico que, a simple vista, recoge la esencia del pensamiento complejo y su relación con los sistemas sociales. En el nivel personal, implica la toma de conciencia sobre las concepciones que el ser humano tiene de sí mismo y de su entorno, tal como lo propone la religión. Si lo analizamos desde la génesis de su existencia, las teorías de la complejidad nos ofrecen herramientas valiosas para su investigación.
(9) De igual manera, encontramos el nivel social, que supone comprender y razonar colectivamente la conducta de un grupo de individuos que coexisten en un determinado territorio. Cada uno de ellos posee intereses diversos y, naturalmente, la mayoría tiende a influir en las decisiones del conjunto. Sin embargo, en ocasiones, dicha mayoría puede contradecir sus propias necesidades y dificultar la mejora en la calidad de vida. Aun así, el objetivo último de la sociedad debería ser el bienestar común, entendido como un medio para evolucionar y progresar.
(10) Finalmente, el nivel institucional se refiere a las acciones que las organizaciones llevan a cabo dentro de una sociedad para promover un nuevo orden basado en la epistemología. Su propósito es construir una perspectiva progresista que transforme las problemáticas actuales en soluciones que beneficien al colectivo.
(11)
¿Qué sería entonces la complejidad? Básicamente, un modelo de explicación transversal de las cosas que nos rodean ─inclusos los cuerpos enfermos de seres humanos─ por no poder aprehenderlos directamente con las leyes de la conciencia.