Cyberfractal

Principal Indice Motivación Objetivos Presentación Filosofía Método
#
Lo toxico

Introducción


En primer lugar, la toxicidad del trabajo se manifiesta a diario. Contra esta crueldad no existe un antídoto simple.

Lo tóxico se siente como un infiltrado presente en todas las organizaciones. El infiltrado es alguien que se disfraza de oportunidad, porque se reviste de mérito al normalizárse como lenguaje cotidiano; hasta el punto que su traición nunca se percibe como violencia contidiana.

Teniendo en cuenta que la crueldad no es solamente la agresión física o el insulto abierto. Es por esto que llamo crueldad a toda práctica que, aprovechándose de una relación desigual de poder, convierte al otro en un simple instrumento, ignora deliberadamente su sufrimiento y degrada su dignidad. La crueldad puede expresarse mediante amenazas, humillaciones o abusos explícitos, pero también mediante silencios, indiferencias, exclusiones y mecanismos institucionales que naturalizan el daño.

Como filósofo y psicoanalista la observo y la escucho una y otra vez. También me la confían quienes la padecen. Son trabajadores y trabajadoras que reciben propuestas aparentemente beneficiosas —un ascenso, una mejora salarial, una jefatura o una mayor estabilidad— a cambio de someterse a una lógica de poder que exige por ejemplo, renuncias, simulaciones, mentiras, negación de si mismo.

Desde una perspectiva psicoanalítica, puede decirse que allí opera el goce del Otro: una modalidad de ejercicio del poder que no se satisface únicamente con la obediencia, sino que encuentra satisfacción en la subordinación del semejante. Cuando esta lógica se articula con determinadas formas de organización institucional, el trabajo deja de ser una actividad creadora vocacional para convertirse en un dispositivo de sometimiento.

El plus de gozar y la toxicidad laboral


Cuando hablamos de goce nos referimos a aquello que impulsa a una persona a seguir repitiendo una conducta, incluso cuando ya no le proporciona verdadero bienestar como por ejemplo, la subordinacion, la obediencia, la felicidad.

En los entornos laborales tóxicos, esta lógica aparece cuando un jefe o una jefa exige una disponibilidad ilimitada, una lealtad incondicional o sacrificios que exceden las obligaciones del puesto. La desigualdad de poder y la dependencia del salario dificultan poner límites o abandonar ese vínculo.

El trabajador puede continuar buscando reconocimiento o aprobación, aun cuando el maltrato y la frustración se repitan. Así, la promesa de una recompensa que nunca llega sostiene la repetición del sufrimiento.

Acoso y maltrato laboral
El infierno cotidiano: acoso y maltrato laboral.
# | # | # | # # #
Semiología

Psicología

Fractal

Escritos

Contacto #
Balanza de la Justicia

#
ILLEX
Illex es la grieta.

Donde el sentido se cierra, algo queda fuera.

No es ley: es resto.

El sujeto emerge donde el discurso falla.
cf

Abuso de poder y violencia psíquica


Desde una perspectiva psicoanalítica, esta dinámica cruel puede entenderse como un intento de responder a una demanda imposible del Otro: el sujeto actúa como si pudiera satisfacer aquello que el Otro desea, quedando atrapado en una relación donde el sacrificio, es decir el dolor hacia lo interior, reemplaza al reconocimiento.

El costo de este sacricio no siempre es visible. Se inscribe en el cuerpo, en el silencio, en la vergüenza, en la angustia y en el progresivo deterioro de la autoestima. Quienes viven en condiciones de vulnerabilidad —por necesidad económica, precariedad laboral o historias personales marcadas por la dependencia— suelen quedar especialmente expuestos a estas prácticas. Muchos ceden para conservar su empleo; otros resisten pagando un alto precio psíquico. Pero el cuerpo va recordar de alguna manera aquello que las palabras no alcanzaron a decir.

Todos conocemos este fenómeno directa o indirectamente (que es más directo todavía), ya sea porque lo hemos vivido, lo hemos presenciado, visto o alguien cercano nos lo ha relatado. Sin embargo, la crueldad posee una extraordinaria capacidad para ocultarse. Se presenta como eficiencia, disciplina, liderazgo, exigencia profesional o cumplimiento de objetivos. (-¿Quién va a sopechar de quien te dá de comer...?). Se ampara en lo aparentemente justo, en lo legal y en aquello que la organización considera normal.

Eso es, precisamente, lo tóxico: una forma cotidiana de violencia que corroe lentamente la vida psíquica, erosiona la dignidad de las personas y debilita el lazo social.

Y como en una inversión del Sermón de la Montaña, parece imponerse un nuevo orden: "Felices ustedes cuando sean abusados, humillados, acosados o explotados, porque así demostrarán su compromiso con la organización". Allí donde el sufrimiento se convierte en una condición de pertenencia, el trabajo deja de humanizar para transformarse en un verdadero infierno cotidiano.

Río de la Plata, Pascuas 2025. Fallecimiento del Papa Francisco

Gustavo Ricardo Rodríguez
Lic. en Filosofía – USAL
Lic. en Psicología – UBA
Psicoanalista
Investigador IIPC/USAL


Índice | Inicio | Descargar PDF | Descargar RAR | signus | Ir arriba | Contacto por correo


 
Subir